Hoy he descubierto después de tanto tiempo que no puedo más, me siento como si estuviese sola en un inmenso vacío que no tiene fin. Me hallo mirando al horizonte; la línea no termina y quiero saber que hay al otro lado.
Por otra parte me siento bien, siento que hay cosas en mi vida que mantienen su estabilidad, al menos la visible.
El problema surge cuando estoy acostada en una cama incapaz de hacer, pensar, decir o sentir nada, NADA. Busco y busco en mi interior, siento que una parte de mi se ha dormido, no soy como antes. Me he acostumbrado a pensar poco, a hacer poco y a dormir mucho. Yo misma he trazado este desdén, lo he alimentado con la nada y ahora me está consumiendo sin que apenas me dé cuenta ¿cómo rayos he llegado hasta aquí?
Actúo por inercia; respiro, como, bebo, mantengo conversaciones banales, leo, escribo, miro la televisión y eso es lo que me mantiene cuerda, sin embargo son estas cosas también lo que me arrebatan esa cordura que creo tener, me follan la mente de una forma muy violenta y me quedo pensando: ¿por qué estoy aquí?
Es el desinterés que he adquirido por absolutamente todo, me estremece pensar que no tengo ganas de nada, no hago nada. He perdido incluso la creatividad que tenía, me hallo esclava de la monotonía, esclava de lo que sé, de lo que veo, esclava de mi propia mediocridad.
domingo, 25 de junio de 2017
No puedo más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario